La espera valió cada año. Porretas finalmente llegó a Costa Rica y lo que pasó en Oasis fue mucho más que un concierto. Hubo canciones gritadas entre amigos, generaciones compartiendo la misma emoción y una energía que se sintió desde el primer acorde hasta el final. El Festival Maíz Krudo reunió a una escena que respondió con el corazón abierto a una noche que muchas personas llevaban años imaginando. Las expectativas eran enormes y aun así se quedaron cortas. Compartimos algunas fotos de una jornada que difícilmente se va a olvidar, capturada por nuestro fotógrafo Máx Arce.
Porretas convirtió la espera en una celebración
La espera valió cada año. Porretas finalmente llegó a Costa Rica y lo que pasó en Oasis fue mucho más que un concierto. Hubo canciones gritadas entre amigos, generaciones compartiendo la misma emoción y una energía que se sintió desde el primer acorde hasta el final. El Festival Maíz Krudo reunió a una escena que respondió con el corazón abierto a una noche que muchas personas llevaban años imaginando. Las expectativas eran enormes y aun así se quedaron cortas. Compartimos algunas fotos de una jornada que difícilmente se va a olvidar, capturada por nuestro fotógrafo Máx Arce.
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