Hijamenor lanza “Furia”, un retrato de la ansiedad en tiempos inciertos
⚡Por Stephanie Camacho
Entre guitarras acústicas, sintetizadores suaves y letras que encuentran belleza en la incertidumbre, Hijamenor comienza a abrirse camino dentro del indie pop costarricense con una propuesta íntima, honesta y emocional.
Detrás del proyecto está Natalie, una artista que encontró en la música un refugio desde la adolescencia. Sus primeros acercamientos llegaron gracias a su padre, quien le enseñó los acordes iniciales que eventualmente se convertirían en el punto de partida de todas sus canciones.
“Mi camino ha sido mucho más intuitivo que académico”, cuenta la artista. Gran parte de su formación nació viendo tutoriales en YouTube y observando a músicos que creaban desde sus cuartos con lo que tenían a mano. Años después, pudo complementar ese aprendizaje autodidacta con clases privadas de canto y guitarra, aunque asegura que la experimentación y la curiosidad siguen siendo el centro de su proceso creativo.
Hijamenor, un nombre que surge tanto desde lo personal como desde la necesidad de construir un universo propio. “Decidí no usar mi nombre real porque entendí el proyecto como un espacio creativo con identidad propia”, explica la cantautora. Aunque Natalie e Hijamenor son la misma persona, el proyecto le permite explorar distintas facetas de sí misma desde un lugar más libre.
Musicalmente, su propuesta se mueve dentro del indie pop latinoamericano, tomando como base la guitarra acústica y la voz para construir canciones cargadas de sensibilidad. Entre sus influencias aparecen nombres clásicos como Fleetwood Mac, Joni Mitchell, Julieta Venegas y Jeanette, así como proyectos contemporáneos como Bandalos Chinos, Little Jesus, Isla de Caras y Elsa y Elmar.
“Furia” es su más reciente sencillo. La canción nace desde la frustración de habitar un mundo que parece desmoronarse constantemente, pero también desde la necesidad de conservar cierta esperanza frente al caos cotidiano.
“Furia” aborda esa sensación de sentirse sobrepasado por todo lo que ocurre alrededor, mientras la ansiedad y los pensamientos repetitivos ocupan espacio incluso en momentos que deberían ser felices. Ese sentimiento también se ve reflejado en la parte visual del sencillo: una fiesta de colores cálidos y estética cuidadosamente construida que contrasta con un personaje incapaz de disfrutar realmente el momento.
Aparecen moscas como símbolo recurrente, inspiradas en una línea de la canción: “el fin del mundo más lento… es como una mosca en mi cerebro”. Para la artista, representan esas ideas que regresan una y otra vez y dificultan permanecer en el presente.
Actualmente, Hijamenor trabaja en dos nuevos sencillos. Uno de ellos ha sido producido principalmente por la propia Natalie como parte de un proceso de aprendizaje dentro de la producción musical. Utilizando Ableton Live.
Por ahora, la idea es seguir construyendo el universo de Hijamenor sencillo a sencillo, dejando que el proyecto encuentre su forma naturalmente. Aunque un LP aparece como posibilidad futura, Natalie prefiere concentrarse en disfrutar el proceso y descubrir hacia dónde quiere llevarla la música.
