Tres años de Dearmount: amistad, música alternativa y crecimiento constante
Dearmount ha construido en apenas tres años un proyecto que combina exploración sonora, amistad y una identidad profundamente ligada a su comunidad.
La banda, formada oficialmente en 2022 tras la pandemia, nació de la inquietud de Pablo Zúñiga (vocalista) y Javier Solís (baterista) por crear música inspirada en los sonidos alternativos que marcaron sus influencias personales. Desde el inicio, la intención fue clara: desarrollar un proyecto distinto dentro de la escena local de Los Santos.
“Queríamos hacer canciones con un sonido diferente a lo que normalmente se escuchaba en la zona”, comentan.
Poco después se sumó Bruno Sánchez en el bajo, aportando ideas fundamentales para darle personalidad al proyecto y ayudando a moldear canciones como “The Witness” y “Evolve”. Con el paso del tiempo, Dearmount fue evolucionando hasta consolidar la alineación actual, integrada además por David Esquivel en la guitarra, Dash Giro en teclados y Andrés Pages en guitarra.
Aunque algunos integrantes provienen de la Gran Área Metropolitana, la banda asegura que todos han logrado integrarse rápidamente a la cultura y visión del proyecto, manteniendo siempre el espíritu de “La Zona” como parte esencial de su identidad.
Al recordar sus primeros ensayos, los integrantes coinciden en que uno de los mayores cambios ha sido la confianza creativa que han desarrollado entre ellos. “Somos amigos desde hace muchos años y aprendimos a confiar muchísimo más en las ideas de cada uno y en lo que queremos construir juntos”, explican.
Ese crecimiento también se refleja en la relación que han construido con el público. Lo que inició como un proyecto prácticamente desconocido, hoy cuenta con seguidores que esperan activamente cada presentación de la banda: “Hay personas que ya nos escriben preguntando cuándo es el próximo chivo de Dearmount. Eso significa muchísimo para nosotros”.
Para Dearmount, desarrollarse lejos del “centro” tradicional de la escena musical costarricense no ha sido una limitación, sino una motivación para crear sus propios espacios.
La banda reconoce el trabajo previo de músicos, gestores culturales y proyectos locales que ayudaron a construir una escena activa en Los Santos, así como el apoyo de iniciativas como Santos Rock y el acompañamiento constante entre bandas de la región.
“Creo que eso hizo que la gente de Los Santos desarrollara una mentalidad muy valiente y pulseadora”, aseguran.
Además, destacan que muchas de las oportunidades que hoy existen para proyectos emergentes en la zona son resultado del esfuerzo colectivo de artistas que durante años impulsaron la cultura local.
Musicalmente, Dearmount reconoce que la diferencia entre su versión actual y la de 2022 es significativa. La incorporación de nuevos integrantes abrió la puerta a explorar géneros, instrumentos y dinámicas creativas distintas, sin perder la esencia alternativa que definió el proyecto desde el inicio.
Aunque muchas canciones nacen inicialmente de ideas de Pablo Zúñiga, el proceso creativo termina convirtiéndose en un trabajo completamente colectivo, donde cada integrante aporta elementos que transforman y enriquecen las composiciones.
Entre los recuerdos más especiales de estos tres años, la banda destaca especialmente el concierto sinfónico realizado junto al Sinem Los Santos, experiencia que describen como uno de los momentos más emotivos de su trayectoria.
Sin embargo, aseguran que el momento más importante para Dearmount todavía está por venir y prometen revelarlo durante la celebración de su tercer aniversario este 16 de mayo. La celebración será en La Cueva en Santa María de Dota, junto a Non Neutral y Buaya Darat.
Además, el grupo confirmó que actualmente trabaja en las canciones que conformarán su primer EP, material que esperan completar durante este año y del cual algunas piezas ya comenzarán a sonar en sus presentaciones en vivo.
Después de tres años de cambios, crecimiento y nuevas búsquedas sonoras, Dearmount mantiene intacta la razón principal por la que comenzaron este camino: la necesidad de expresarse a través de la música: “La música nos da voz para decir lo que queremos, para protestar, profesar amor, desamor o enojo. Es nuestro medio de comunicación”.
