Shimdra: ¿cómo encontró la identidad que buscaba?
⚡Por Nina Sojo, KM0.
Bob de la Vega y Ale Calderón, Shimdra.
¿Qué hace que una banda encuentre una identidad propia? Para Shimdra, la respuesta no está en un solo disco ni en un premio. Es el resultado de más de una década de búsqueda, de cambios, de obstáculos y de una decisión que terminó marcando el rumbo del proyecto: hacer la música que realmente quería. En conversación con Kilómetro Cero, Alejandro Calderón -guitarrista de la banda, repasó ese proceso y explicó cómo la banda fue construyendo una propuesta con raíces costarricenses que hoy la distingue.
El dúo costarricense comenzó ese camino hace más de diez años y dio un paso importante a finales de 2021 con el lanzamiento de “Hijos del Sol”, su primer álbum de estudio, producido por el argentino Mario Breuer. En 2022 recibió el premio ACAM al Mejor Disco de Rock y, posteriormente, inició una etapa de giras internacionales por México y Guatemala que amplió el alcance de su propuesta. Sin embargo, Alejandro asegura que el cambio más importante ocurrió antes de todo eso.
"En 2020 por fin nos quitamos el miedo de hacer la música que realmente queríamos. Antes de eso estábamos en una zona de confort. Ha sido muy loco porque uno siente que esto no avanza o que avanza muy despacio, pero cuando vemos hacia atrás nos damos cuenta de que sí hemos hecho camino, con mucho esfuerzo y con mucho sacrificio".
Ese proceso también cambió la manera en que la banda entiende lo que hace. Cuando se les pregunta qué esperan que encuentre alguien que los escuche por primera vez, la respuesta es inmediata.
"Identidad. Que sientan cada palabra y cada canción como algo propio. Nuestras canciones nacen de experiencias de vida que, de una u otra manera, todos llegamos a vivir. Nos parece muy importante que quien las escuche se sienta identificado o que las canciones lo inviten a mirar hacia adentro. Pero, sobre todo, queremos que las disfruten y que les hagan sentir bien", comentó.
Shimdra define su propuesta como rock criollo costarricense. Para Alejandro, esa identidad no fue una decisión de mercadeo, sino una consecuencia natural de las experiencias que marcaron a la banda.
"Durante nuestra adolescencia escuchamos mucho rock nacional y seguimos haciéndolo. Además, crecimos cerca del folclore y de las tradiciones del pueblo donde vivimos. También hemos desarrollado un profundo cariño por las comunidades indígenas con las que hemos compartido. Todo eso termina apareciendo en nuestras canciones de manera inevitable. Si fuera algo forzado, simplemente no lo haríamos".
Esa decisión también ha sido reconocida fuera del país. Como nos comentó: “lo más bonito es salir del país y escuchar que nuestra música suena fresca y diferente; que no recuerda necesariamente al rock argentino o mexicano, sino que tiene una identidad propia".
La naturaleza y la espiritualidad también ocupan un lugar importante dentro de esa construcción. Alejandro recuerda que crecer en Tres Ríos, cerca de La Carpintera, influyó en la manera en que la banda entiende su música.
"Siempre sentimos un enorme cariño por la naturaleza. La espiritualidad también ha estado presente en nuestras vidas, aunque muy lejos de la religiosidad. Esa búsqueda nace de las experiencias y de los golpes que nos ha dado la vida, transformados en aprendizajes. Nunca vivimos la vida loca ni fuimos los populares del colegio. Tal vez por eso tuvimos mucho tiempo para estar solos, y la soledad muchas veces es una gran maestra".
En 2025 la banda lanzó “Yis Kichá”, su segundo álbum de estudio, con el que profundizó en las raíces, la naturaleza y la espiritualidad que ya asomaban en su primer disco.
Con el paso del tiempo, Shimdra descubrió que “Hijos del Sol” y “Yis Kichá” no eran dos trabajos independientes, sino dos partes de una misma historia. "Son discos hermanos", explica Alejandro.
"Hijos del Sol nació cuando todavía éramos un dúo de rock, herido y con mucho miedo de dar el siguiente paso. Mario Breuer tomó canciones que habían sido escritas a lo largo de muchos años y logró darles un concepto extraordinario. Descubrimos que todas giraban alrededor de la figura del sol y del aprendizaje a través del dolor. Estábamos atravesando un duelo y Mario tuvo la sensibilidad de hacernos creer en nosotros mismos".
Cuando llegó el momento de trabajar en “Yis Kichá”, la banda ya había recorrido México, Guatemala y compartido con comunidades bribris y cabécares, experiencias que ampliaron su perspectiva.
"Entre ambos discos hay una madurez y una identidad mucho más definidas. Shimdra dejó de depender de quienes lo integran en un momento determinado; hoy es un proyecto con vida propia".
Para Alejandro, ambos discos representan dos dimensiones que se complementan: "Yis Kichá” representa la noche, la luna y nuestra herencia femenina. “Hijos del Sol” representa el día, el sol y nuestra energía masculina".
Aunque hoy la banda suma un premio ACAM, una nueva nominación en 2026, y varias giras internacionales, Alejandro insiste en que el recorrido ha estado marcado por la autogestión.
"La autogestión no es sencilla. Cada inversión sale de nuestros trabajos fuera de la música. Estamos profundamente agradecidos. Tanto el premio ACAM como la nominación nos tomaron por sorpresa, porque nunca hemos pertenecido al círculo privilegiado de la industria musical del país. No trabajamos buscando premios, pero sin duda ayudan a abrir puertas, sobre todo fuera de Costa Rica".
La banda también enfrentó momentos difíciles. "Cada vez que queríamos dar un paso con nuestra música sucedían cosas inesperadas. Perdimos amigos en el camino, hubo un constante ir y venir de integrantes y también perdimos una gran oportunidad con un sello discográfico importante. Después de eso vino un camino cuesta arriba", explicó.
Uno de los episodios que más marcó al grupo ocurrió durante la preproducción de Hijos del Sol, cuando Fabián tuvo que ser hospitalizado. "Fue el golpe más fuerte que hemos vivido, pero curiosamente esa experiencia terminó fortaleciéndonos. Gracias a él perdimos muchos miedos. Y aquí seguimos, esquivando una piedra tras otra, pero siempre con alegría".
Mirar hacia adelante
Después de publicar “Hijos del Sol”, Shimdra realizó su primera gira por México en 2022. Regresó en 2023 para compartir escenario con Kerigma, presentarse en el Tianguis Cultural del Chopo y abrir un concierto de La Castañeda. Ese mismo año también llevó su música a Ciudad de Guatemala y Antigua Guatemala.
Para Alejandro, esas experiencias confirmaron que la propuesta de la banda podía conectar con públicos muy distintos.
"Nos enseñó que podemos seguir soñando, pero con los pies sobre la tierra. La respuesta del público nos confirmó que todo el esfuerzo ha valido la pena. Aunque nuestra música tiene una identidad profundamente costarricense, en otros países la han recibido con muchísimo cariño y comprensión".
Ahora Shimdra busca consolidar ese camino en México y abrir nuevas oportunidades en Colombia, Chile y Argentina. Sin embargo, Alejandro asegura que uno de los principales sueños sigue estando en casa. "Lo que más anhelamos es que nuestro Clan en Costa Rica siga creciendo. Ese es uno de nuestros mayores sueños".
Shimdra volverá a los escenarios costarricenses el próximo 16 de agosto como parte del Festival de Aniversario #21 de TicoSound, que se realizará en StarView Music Hall. La banda compartirá cartel con La Quilmes, Overdose, Amarga Esencia, Skarlatas y Tintofm. El concierto comenzará a las 2:00 p. m. y las entradas tienen un costo de ₡4.000.
