Sancta Mors: “Saberse efímero hace que todo se sienta especial e irrepetible”
⚡Por Nina Sojo
Sancta Mors. Cortesía de la banda
Sancta Mors nació de la necesidad de crear un espacio donde aquello que suele permanecer oculto pudiera existir sin pedir permiso. Las preguntas incómodas, las emociones complejas, la identidad, la teatralidad y la muerte encontraron en el goth un lenguaje para convivir.
La agrupación costarricense integrada por Susan Tidá en voces, Frankie en guitarras, Betty K.O. en bajo y Robbie en batería no se pensó únicamente como una banda, sino como una experiencia donde cada canción, personaje y puesta en escena forma parte de una narrativa más amplia.
“Para nosotros el goth es un movimiento cultural, y como tal implica diferentes tipos de expresión artística, por eso desde el principio tuvimos muy claro que queríamos algo un poco más teatral y aprovechar todo lo posible el espectro de la expresión goth”, explicó Sancta Mors, en una entrevista para KM0.
Desde su formación en 2024, el proyecto buscó construir una propuesta donde la música, la estética y la narrativa dialogaran entre sí. Una experiencia inmersiva donde el público no solo escucha, sino que también siente y participa de la energía que se crea alrededor del escenario.
“Más allá del escenario somos parte de una subcultura; la naturaleza de buscar un colectivo es innegable, pero el nuestro tiende a ser un poco más reducido, abierto y por qué no, hasta retorcido. Siempre vamos a buscar apoyar iniciativas que enriquezcan a nuestra comunidad”, compartió la agrupación.
Dentro del universo de Sancta Mors, la muerte aparece como un símbolo central, porque observarla de frente abre conversaciones sobre la existencia, la fragilidad y la manera en que las personas deciden vivir.
“La muerte, como acto, es inevitable, negarla es absurdo e infantil. Cuando aceptamos ese hecho aprendemos a ver belleza donde antes se ocultaba, porque nuestra vida no es ni un parpadeo cósmico y saberse efímero hace que todo se sienta especial e irrepetible”, reflexionó la banda.
Cada canción funciona como una conversación distinta con ese concepto. Algunas nacen desde lugares místicos o filosóficos, mientras otras están atravesadas por experiencias personales.
Para Susan Tidá, una de las exploraciones más significativas llegó con “Fatimah”, una canción creada durante un momento marcado por la posibilidad de perder a su padre.
“Hace poco estuve muy cerca de perder a mi padre. En ese tiempo escribí la canción de una mujer que muere mientras su hijo es bebé y ahora que él está muriendo, ella hace lo imposible para ayudarlo a cruzar”, relató Susan.
Frankie, por su parte, señala que una de las facetas más complejas de abordar ha sido el suicidio y las contradicciones humanas que existen alrededor de este. “El suicidio, porque es paradoja humana: en vez de aceptar la muerte como destino, la convertimos en camino y avanzamos hacia ella por nuestra propia mano”, expresó Frankie.
Mientras tanto, Robbie encuentra interés en la relación permanente entre ambos extremos de la existencia. “La eterna transición entre la vida y la muerte que se alimentan entre sí. Desde niño tuve experiencias con muertes de familiares y amigos, lo que me llevó a contemplar con otros ojos lo efímero de la vida y la condición mortal en la que nos encontramos todos”, comentó.
Susan Tidá: la máscara que permite decir lo que estaba guardado
Una pieza fundamental de Sancta Mors es Susan Tidá, una figura inspirada en la fuerza, equilibrio y simbolismo de la Santa Muerte.
El personaje nació del interés de André por incorporar el arte drag dentro del proyecto, una expresión artística que siempre admiró y que desarrolló con el acompañamiento de Denisse O’Hara, hasta formar parte de la casa O’Hara.
Pero Susan se convirtió también en una herramienta para explorar otras formas de comunicar. “Así como muchas veces usamos ‘máscaras sociales’ para filtrar lo que decimos, Susan ha sido una máscara para decir lo que André normalmente calla. Susan es irreverente, abiertamente cariñosa con el público, en las letras dice cosas difíciles de escuchar y en el escenario no se contiene”, explicó la agrupación.
Esa relación entre personaje y persona también se volvió una pregunta dentro del propio proyecto. “El personaje vive en ‘nosotros’ o ‘nosotros’ somos un disfraz socialmente aceptable del personaje que dejamos salir en las fiestas? Es difícil saberlo”, agregaron.
En junio, Sancta Mors presentó “Ataraxia”, una canción cuyo nombre hace referencia a un estado de calma, equilibrio o imperturbabilidad.
La idea nació cuando Betty K.O. llegó con la música y el título del tema. La banda comentó que “el concepto hizo clic en Susan: lo asoció con una experiencia cercana al suicidio, donde por un instante todo dejó de importar. En vez de continuar, sólo se sentó a disfrutar de la sensación que le trajo ese momento y fue como entender que si ya no temía a morir, entonces ¿qué iba a evitar que viviera como quisiera?”.
Para Sancta Mors, crear desde estos lugares también significa permitirse experimentar musicalmente. Su sonido parte de una pregunta: ¿cómo sonaría la escena Batcave si hubiera evolucionado hasta la actualidad?
“No nos limitamos: después de la época del Batcave la música no dejó de evolucionar. Nosotros nos damos permiso de que nuestras canciones no sigan la misma fórmula, renunciamos al ‘trve’ para poder experimentar”, explicaron.
Esa libertad los ha llevado a mezclar distintas influencias dentro de su propuesta. “Tenemos una pieza con base reggae, otra que es casi black metal disfrazado de goth... Ariel Maniki bautizó el género como after-post (after post-punk)”, añadieron.
Una invitación a mostrar el “yo” más auténtico
Sancta Mors será parte del Velvet Obscura II, un espacio que la banda describe como una experiencia donde convergen música, moda, poesía y comunidad.
La cita será el 24 de julio en Amón Solar. “Lleven su ‘yo’ más raro y auténtico. El que esconden por miedo y mueren por sacar. Velvet Obscura va a ser una experiencia para vivir no sólo música, también moda y poesía”, invitó Sancta Mors.
Después de “Ataraxia”, la agrupación prepara el lanzamiento de su álbum “Liturgia”, previsto para agosto, además de nuevos sencillos y material audiovisual.
Aunque el estudio forma parte del camino, Sancta Mors asegura que su esencia está principalmente en el escenario y en la conexión directa con las personas.
“No somos un grupo que le guste grabar, en realidad nos gusta sonar mejor en vivo que en estudio, nos gusta compartir con la gente cuando terminamos de tocar, así que no nos guardamos nada... si hay algo nuevo va a sonar el próximo chivo, así somos”, concluyó la banda.
