No Apto Para Consumo: "Le damos voz a lo que muchos callan"
⚡ Por Nina Sojo, KM0.
Durante dos años, No Apto Para Consumo (NAPC) escribió, descartó y reconstruyó canciones sin saber cuáles terminarían formando parte de su primer álbum de estudio. El repertorio fue tomando forma conforme avanzó el proceso creativo, pero hubo una inquietud que nunca desapareció: la necesidad de cuestionar aquello que intenta moldear la identidad de las personas. Esa reflexión terminó dando origen a “OPIO”, un disco de diez canciones que recorre la crítica social, los conflictos personales y la búsqueda de identidad.
"A pesar de que este álbum no es un álbum conceptual, sí hay un hilo conductor que une todas las canciones. Es la lucha interna o externa, tanto a nivel emocional como social, sobre la identidad propia y colectiva de quienes no se dejan dormir por ese opio que muchas veces intentan imponernos mediante tendencias, estilos de vida o formas de pensar", explicó el bajista Frander Picado a Kilómetro Cero.
Ese concepto también dio nombre al disco. Surge de una frase del filósofo español Gustavo Bueno, quien reinterpretó un planteamiento de Karl Marx. A partir de esa referencia, la banda construyó una metáfora sobre las dinámicas que buscan adormecer el pensamiento crítico y moldear la forma en que las personas piensan, viven y entienden el mundo.
"Para nosotros el opio representa una forma de adormecer al individuo y a la mente colectiva mediante estilos de vida, tendencias o formas de pensar que nos intentan encasillar o moldear de una forma en la que seamos más manejables y controlables", señaló Picado.
La portada presenta una amapola metálica, una referencia a la flor del opio y a su simbolismo histórico como representación de poder y estatus. Picado explicó que el color morado también forma parte del concepto del álbum, al representar una forma de persuasión que dialoga con la idea de cómo ciertas tendencias, estilos de vida o formas de pensar buscan influir sobre las personas. El diseño fue desarrollado por David Cubero, de Estudio ÉSM, y acompaña el cambio artístico que la banda quiso plasmar en esta nueva etapa.
Cada canción de “OPIO” desarrolla un conflicto distinto. Sin embargo, todas terminan dialogando con la misma reflexión sobre la identidad que da sentido al álbum.
"Hay canciones que van desde lo emocional, críticas sociales, la nostalgia que muchas veces nos aferra al pasado, el amor, el desamor y muchas cosas que muchos callan. Nosotros les damos voz", explicó Picado.
"El precio que hay que pagar" plantea una reflexión sobre la sociedad contemporánea; "Otra noche esperé" funciona como un agradecimiento a quienes permanecen al lado de una persona sin importar las circunstancias; "No representan" cuestiona a quienes alimentan conflictos alrededor del mundo y "Hablando en términos complejos" aborda el descontento que muchas personas sienten con su trabajo o con la profesión que ejercen.
La segunda mitad del disco se mueve hacia escenarios más personales. "Espinas" habla de aquello que las personas intentan superar cada día; "Prisionero" retrata el desgaste emocional dentro de una relación; "Hablo de mí" presenta la contradicción de alguien que esconde su verdadera realidad detrás de una imagen construida. "Así soy yo" reivindica la libertad, la juventud y la rebeldía, mientras que "Security Crimes" reflexiona sobre el abuso de autoridad y el uso del poder contra las personas más vulnerables.
El recorrido concluye con "A las cosas por su nombre", canción elegida como sencillo principal del álbum. "Lo escogimos porque nos parece que es uno de los temas con los que la gente se puede sentir más identificada por lo que se vive hoy en día", comentó el vocalista Alejandro Chávez. La canción aborda el proceso de reencontrarse con uno mismo después de experiencias que transforman la forma de entender la vida.
"Nosotros al inicio no sabíamos cuántas canciones iban a aparecer o cuáles iban a ser esas canciones. Nosotros simplemente íbamos creando música y seleccionando lo que más nos parecía conveniente para lograr el resultado final", recordó Chávez.
La primera composición fue "Prisionero", pero también terminó convirtiéndose en la más difícil de completar. La canción incluso había sido grabada anteriormente, aunque el resultado no convenció al grupo.
"Tuvimos que cambiar la estructura en algunas cosas y al final quedó sonando de una manera más sólida", explicó.
La búsqueda también transformó la manera en que NAPC enfrentó el trabajo en el estudio. El disco fue grabado, mezclado y masterizado por Gilberth Vásquez en GBH Rekordz.
"Lo más retador fue encontrarnos a nosotros mismos en una nueva manera de afrontar una grabación, intentándolo tomar de una manera más seria, repitiendo muchas tomas y tratando de que el resultado final diera un salto de calidad en comparación con nuestros trabajos anteriores", afirmó Chávez.
Ese salto también se refleja en el sonido del disco. Por primera vez, la banda incorporó arreglos de cello, contrabajo, piano y trombones, gracias a la participación de Sebastián Flores, Dayanara Durán, Sheyla Herrera y Vanessa Gamboa.
"Nosotros elegimos estos artistas por la calidad de músicos y personas que son. También queríamos arriesgarnos a hacer las cosas diferentes, buscar matices distintos, más expresividad y también como experimento", comentó el baterista Santiago Jiménez.
Para Picado, “OPIO” representa mucho más que el lanzamiento del primer álbum de estudio de No Apto Para Consumo.
"Representa un trabajo de mucho esfuerzo, un trabajo arduo de dedicación, pero sobre todo mucho amor. Representa un nuevo rumbo para la banda, un nuevo aire, hacer algo nuevo de lo que veníamos haciendo anteriormente."
Después de construir su camino con los sencillos "Ayer", "Ahora Somos", "Algo Más", "Fugitivo" y "Espinas", además de presentarse en festivales como Santos Rock, Punks of Freedom y el aniversario de Santo Remedio, la agrupación considera que este era el momento adecuado para dar el siguiente paso.
"Decidimos que este es el momento óptimo para lanzar el álbum, ya que hay muchos contextos del mundo actual que se ven reflejados en las letras de este álbum", explicó Picado.
Con “OPIO”, NAPC empieza una nueva aventura. El disco ya está disponible en plataformas digitales y la banda trabaja en el concierto oficial de presentación, mientras espera que las canciones encuentren eco en quienes las escuchen. "Queremos que la gente lo escuche, lo acoja y se sienta identificado. Esperamos mucho el amor del público que ya tenemos con este nuevo material", concluyó Picado.
