Niña Lobo: “El motor de seguir adelante siempre va cambiando”
⚡Por Nina Sojo, KM0.
¿Qué hace que una banda siga adelante después de siete años? Para Niña Lobo, la respuesta se ha ido transformando junto con sus integrantes. Desde sus comienzos en Montevideo, el grupo ha atravesado cambios personales, explorado nuevas formas de hacer música y construido una trayectoria que hoy las lleva a escenarios internacionales.
“El motor de seguir adelante siempre va cambiando. A veces es un objetivo concreto (un show, un disco, una gira) y a veces simplemente son las ganas de estar juntas como amigas y divertirnos”, cuenta la agrupación uruguaya en una entrevista para Kilómetro Cero.
Formada en 2018, Niña Lobo comenzó a abrirse espacio en la escena independiente uruguaya al año siguiente. Para sus integrantes, el proyecto ha acompañado una etapa de importantes transformaciones personales que también han influido en su manera de entender la música y el trabajo colectivo.
“Para la mayoría de nosotras Niña Lobo nos ha ido acompañando durante los primeros años de la adultez. El cambio en nosotras, en el grupo, en cómo vemos el mundo y en cómo vivimos nuestras vidas, ha sido bastante grande”, explican.
Con el tiempo, también ha cambiado su relación con las exigencias y expectativas que acompañan el desarrollo de una carrera musical.
“Sin dudas creo que a nivel colectivo algo pasó en los últimos años y empezamos a ver la banda desde otro lugar. Creo que estamos disfrutando un poco más de los procesos, a pesar de la vorágine con la que a veces suceden las cosas”, reconocen.
Su recorrido discográfico comenzó en 2019 con los EP “Niña Lobo” y “Migrar”. En 2020 publicaron “Fin de Año”, una colaboración con Santiago Motorizado, vocalista de la banda argentina Él Mató a un Policía Motorizado. Un año después llegó su primer álbum, “Lo que duró la vida de alguien”, del que se desprende «Dentro», reconocida como Mejor Single de Rock en los Premios Graffiti de 2022.
En 2025 lanzaron “Montevideo despierta”, su segundo álbum, que trajo consigo una nueva dinámica de composición. Durante las primeras etapas de trabajo, las integrantes comenzaron a reunirse en casa de Camila Rodríguez para desarrollar maquetas y experimentar con distintas versiones de las canciones, en lugar de hacerlo directamente en una sala de ensayo.
“Eso cambió mucho, porque pudimos experimentar un poco más. Hay canciones que tuvieron versión número 10”, recuerdan entre risas.
Aunque el proceso les permitió explorar otras posibilidades en cuanto a sonido, no consideran que hayan encontrado una fórmula definitiva. Para Niña Lobo, la creación musical no tiene por qué seguir un camino lineal y mantienen abierta la posibilidad de volver a sus métodos anteriores en futuros proyectos.
Sostener esa búsqueda artística también ha requerido organización. Todas las integrantes mantienen trabajos fuera de la banda, por lo que deben encontrar tiempo y energía para atender las distintas responsabilidades que implica el proyecto.
“Hemos aprendido a gestionarlo bastante bien, hablando y comunicándonos como compañeras de proyecto y como amigas”, señalan.
La experiencia también ha transformado su manera de entender el éxito. Uno de los logros que más valoran es haber conseguido que Niña Lobo pueda cubrir, al menos parcialmente, sus propios gastos y continuar desarrollando actividades dentro y fuera de Uruguay.
“Yo hoy estoy orgullosa de que como banda independiente estamos logrando que el proyecto (en mayor o menor medida) se auto sustente al mismo tiempo que podemos tocar en Uruguay y en otros países”, expresan.
Su aspiración es que, con el tiempo, el trabajo musical también pueda generar ingresos individuales para las integrantes, permitiéndoles dedicar más recursos y energía a la banda.
La circulación internacional ha sido otro de los pasos importantes en su trayectoria. Niña Lobo ya ha llevado sus canciones a Argentina, Chile, Colombia y España, aunque viajar desde Uruguay continúa representando un desafío económico para una agrupación independiente.
“El mayor obstáculo es la plata”, reconocen al hablar de las dificultades para presentarse en otros países. Por eso, destacan la importancia de los fondos e instituciones públicas que respaldan la movilidad de artistas en la región.
Su actual gira cuenta con el apoyo del Programa Ibermúsicas, mediante la convocatoria 2025 de Ayuda a la Circulación de Profesionales de la Música. El recorrido incluyó su participación el pasado 11 de octubre en Rock al Parque, en Bogotá, y continuará por Costa Rica, Guatemala y México, donde tienen previstas varias presentaciones junto a la agrupación mexicana Austin TV.
La próxima parada será Costa Rica, un destino que despierta especial entusiasmo entre las integrantes.
“Estamos contentísimas. Es un sueño no solo conocer otros países con amigues, sino también tocar tu música ahí”, expresan sobre la gira.
Este jueves 22 de octubre, Niña Lobo se presentará en Starview, en San José, junto a la agrupación costarricense A Su Ladera. Será una nueva parada en el recorrido de una banda que, siete años después de sus comienzos en Montevideo, continúa encontrando nuevas razones para hacer música y compartirla.
