La arqueología sonora revive en la música costarricense
“Primero Fuimos Música” no es solo un lanzamiento discográfico. Es el resultado de un proceso de investigación, archivo y experimentación que conecta la sonoridad precolombina con la música costarricense actual.
Impulsado por los Museos del Banco Central de Costa Rica, el álbum reúne a nueve artistas que trabajaron a partir de registros reales de instrumentos ancestrales como ocarinas, sonajeros, silbatos y flautas, junto con interpretaciones de cantores y cantoras indígenas.
En el marco de la presentación del proyecto, conversamos brevemente con algunas de las personas artistas participantes, quienes compartieron cómo se acercaron a estos sonidos y qué significó trabajar con este archivo sonoro.
El punto de partida del proyecto es una investigación que desde 2015 ha venido registrando sonoridades precolombinas. En su segunda fase, el proceso incorporó más de 60 nuevos sonidos provenientes del estudio de 120 objetos arqueológicos.
Ese archivo no se pensó como una pieza estática de museo, sino como un insumo para la creación. “Estos instrumentos cobraron vida y tenemos la posibilidad de escucharlos y honrar sus sonidos poniéndolos en manos de creadores talentosos”, explicó José Hernán Solano, director ejecutivo de los Museos del Banco Central.
El resultado es un álbum que funciona tanto como documento sonoro como ejercicio artístico. El disco reúne a nombres como Berenice, Canina, Karol Barboza, MAZZK, Guápil y Huba Watson, entre otros, quienes desarrollaron composiciones originales a partir de estos registros.
Cada pieza responde a una búsqueda distinta. En algunos casos, la escala de una ocarina se convierte en punto de partida para la melodía. En otros, los sonidos originales de objetos arqueológicos o las voces indígenas se integran directamente en la composición, atravesando géneros como el indie pop, el hip hop, el jazz fusión o la canción alternativa.
Esa diversidad es parte del sentido del proyecto. No se trata de reconstruir el pasado de una sola forma, sino de abrirlo a múltiples interpretaciones desde la música actual.
La producción musical estuvo a cargo del reconocido Andrés Cervilla desde Pee-Pah! Fábrica de Sonido, quien acompañó a las y los artistas en todo el proceso. Su trabajo incluyó la producción, la curaduría de músicos y la dirección conceptual del disco.
En ese camino, varias de las personas participantes coinciden en algo: no se trata solo de usar sonidos antiguos, sino de relacionarse con ellos desde el presente.
El álbum será publicado bajo el sello costarricense Araima Records y su salida está pensada como un proceso progresivo. El primer sencillo, que lleva el mismo nombre del proyecto, se estrenó el 6 de marzo en plataformas digitales como Spotify, Apple Music, Amazon y TIDAL. A partir de esa fecha, el lanzamiento continúa con una nueva canción cada viernes durante ocho semanas consecutivas, con excepción del 3 de abril y el 1 de mayo.
Una vez publicados todos los sencillos, el álbum completo se liberará como cierre de la exhibición.
El proyecto también se vincula con la exposición “Primero Fuimos Música”, que se puede visitar en los Museos del Banco Central de Costa Rica. La muestra reúne más de 60 instrumentos sonoros precolombinos y profundiza en la investigación que dio origen al disco, incorporando recursos interactivos y material audiovisual para explorar estas sonoridades.
La exhibición está abierta al público hasta agosto de 2026, y forma parte de una propuesta más amplia que busca acercar el patrimonio sonoro del país a nuevas formas de escucha.
