El Demonio Meridiano reivindica el disco como obra completa con “Caminamos Solos”
⚡Por Nina Sojo, KM0.
El Demonio Meridiano. Cortesía.
En un momento en que el sencillo ocupa buena parte de la dinámica de lanzamientos musicales, El Demonio Meridiano decidió hacer un disco. Uno completo: nueve canciones reunidas alrededor de una búsqueda por la identidad, el entorno latinoamericano y las historias que Edgar Cañas quiere contar desde Costa Rica.
“Caminamos Solos” es el cuarto álbum de estudio de la banda costarricense, formada por Cañas y Henry D’Arias. El trabajo ya está disponible en plataformas digitales.
Formado en 2018, El Demonio Meridiano llega a esta producción después de “Almas Afines”, álbum que recibió una nominación a los Premios ACAM. En su nuevo trabajo, la banda reconoce las influencias anglosajonas presentes en su música, pero coloca sobre la mesa una discusión que Cañas considera pendiente para el rock costarricense: la construcción de una identidad propia.
“Es un aporte a la creación de una identidad musical nacional. En Costa Rica somos muy ‘imitadores’ queremos vernos y modelarnos como bandas gringas e inglesas, y aunque EDM tiene mucha influencia anglosajona en su música, buscamos ritmos, texturas y armonías más cercanas a nuestra realidad latina. Tenemos un continente entero que habla castellano y queremos hablar de lo que sucede en nuestro entorno”, expresó Cañas.
Para el músico, esa búsqueda representa uno de los retos que enfrenta el rock hecho en el país.
“Crear una identidad nacional, auténtica y original es un reto. Para mi, es el reto del rock tico, sonar a nosotros y identificarnos con ser nosotros y nadie más”, agregó.
Esa intención también atraviesa la manera en que El Demonio Meridiano construye sus canciones. D’Arias, quien anteriormente formó parte de Índigo y La Clase, identifica una diferencia entre aquellos proyectos y su trabajo actual: aquí la composición parte directamente de la canción y de la historia que Cañas busca desarrollar.
“Lo que diferencia a EDM de las otras bandas en las que he estado es el enfoque más directo en la canción en sí y en la historia que Edgar quiere narrar a nivel musical y letrístico, mientras que con Índigo y La Clase si bien buscábamos la canción, también buscábamos experimentar y darnos licencia a nivel creativo dentro de esas mismas composiciones que podían empezar en una dirección y terminar en otra totalmente”, explicó D’Arias.
“Caminamos Solos”, la canción que da nombre al álbum fue presentada como sencillo en agosto y nació a partir de un episodio concreto: la decisión del Gobierno costarricense de recibir personas migrantes trasladadas desde Estados Unidos. La situación llevó a Cañas a pensar en quienes abandonan su país, las pertenencias que pueden llevar consigo y la posibilidad de encontrarse sin un lugar al cual regresar.
“‘Caminamos Solos’ inició cuando Estados Unidos le pidió a Costa Rica recibir algunos aviones de migrantes y nuestro gobierno lo aceptó. Es como si estuvieran sacando la basura y nosotros fuimos cómplices. Esa gente que llegó era de cualquier lugar del mundo, no eran gringos, no eran ticos y muchos no podían regresar a su país”, relató Cañas.
“Ahí me puse a pensar en lo duro que es dejar tu país con las pocas cosas que podás llevar y con la posibilidad de quedarte solo y sin lugar”, añadió.
A partir de esa idea, el álbum aborda el andar propio, la autodefinición y la relación con experiencias vividas en Costa Rica y América Latina. El comunicado de lanzamiento presenta esa búsqueda como una narrativa que cuestiona la imitación y coloca la autenticidad como uno de los ejes del proyecto.
Para completar el disco, Cañas y D’Arias trabajaron con otros músicos de la escena nacional. Andrés Cañas estuvo a cargo de las baterías de las nueve canciones. Juan Carlos Dijeres aportó steel guitar en “Fuimos héroes” y “Con el corazón en los labios”, mientras que Mariel Vargas participó con voces secundarias en varias piezas y asumió la voz principal del coro de “Con el corazón en los labios”.
Andrés Corrales, de 3/4s Estudio, realizó la grabación de voces y baterías, así como la mezcla y masterización. Tatiana Cañas estuvo a cargo del diseño de la portada.
